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AMOR TRAVA

 

Largometraje documental 

El ballroom, como sostén amoroso y político de la comunidad Trans

Dir. Lucrecia Mastrangelo (Argentina 2025)

La película se estrenó en Argentina, en mayo de 2026 y aún se encuentra recorriendo el circuito comercial de las salas de todo el país con gran interés del público. Se hizo con un subsidio del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) y está participando de Festivales de Cine cosechando hasta ahora tres premios internacionales. Además, fue declarada también de Interés Municipal por el Concejo Deliberante de la ciudad de Rosario.

 

Amor trava narra la transición de género de Aurora, una adolescente de 19 años quien, acompañada por su mamá, enfrenta los desafíos de una realidad adversa. El ballroom aparece también como un espacio donde visibilizar la problemática de la comunidad LGBTQ+ y donde también sentirse empoderadas.  

 

La historia de Aurora nunca podía contarse por separado del universo que la sostiene. Mientras ella atraviesa sus propios miedos, la cultura ballroom, de origen antirracista, aparece como el espacio donde esa experiencia individual encuentra una dimensión colectiva. Allí no sólo descubre una comunidad de pertenencia, sino también una forma de militancia y de construcción política desde el cuerpo.

 

En Rosario comenzaron a verse muchas muestras de ballroom en plazas y otros espacios públicos, y surgió mi curiosidad por entender qué estaba pasando. Mi película anterior, El laberinto de las lunas, ya me había sumergido en ese universo donde se contaba la realidad de las maternidades e infancias trans.

 

La relación entre Aurora y su mamá me conmovió desde el principio. Es un vínculo atravesado por contradicciones, miedos y amor. Ella acompaña la transición de su hija, pero también expresa con mucha sinceridad todo lo que le cuesta ese proceso. Sentí que gran parte del público heterosexual iba a poder identificarse con esa experiencia, porque no quería romantizar un recorrido que implica dolor e incertidumbre. También quería construir un mensaje esperanzador para cualquier adolescente que esté pensando en iniciar una transición y sienta que ese deseo es imposible.

Siempre me interesó hacer un cruce entre el documental y la poesía, la danza, la performance o incluso la ficción. Siento que ese recurso simbólico a veces ayuda al espectador a levantar un poco los pies del suelo. Los testimonios pueden ser muy duros y tengo la necesidad de que el arte aparezca para incomodar o, por el contrario, para devolver alivio. Me interesa que esas intervenciones ayuden a comprender desde otro lugar, que revelen algo de una manera poética, pero también política. Por eso la película cuenta con intervenciones performáticas que recorren poemas de Morena García, escritora y militante trans, acompañadas por bailarinas trans del Movimiento Kiki, ambas de la ciudad de Rosario.  

 

El cine es una herramienta de transformación social, sus imágenes nos interpelan, nos identifican o nos abstraen de la realidad. Todo cine es político, por acción o por omisión; creo que cada uno/a de los que hacemos cine debemos tener un compromiso impostergable con la realidad. El cine es memoria y es urgencia frente a un contexto que intenta hacer de la crueldad una moneda corriente y naturalizar la violencia. 

 

El cine, desde siempre, tuvo una mirada blanca, cis, heterosexual y patriarcal, contada por un sistema hegemónico de comunicación y también de formación académica de quienes estudiamos en escuelas y universidades de cine. Es tiempo de que nos narremos a nosotres mismes, de protagonizar las historias, de aparecer en la pantalla grande y sentir, como dice Cesar González, “un acto de justicia poética” cuando podemos reconocer al otro/a diferente, ese que muchas veces no queremos ver o que la sociedad prefiere mirar para otro lado. 

 

Si esta historia la hemos de escribir entre todos, si la memoria es un puente necesario...si nos están quitando todo hasta el derecho a soñar, serán entonces los tiempos en que deberemos producir para la resistencia. Producir desde la autogestión y el compromiso, denunciando y poniendo en imágenes lo que no se ve... dando la palabra al oprimido, haciendo que éste sea sujeto y no objeto del filme. Multiplicar experiencias, debatir, reflotar las ideas del cine-acto para generar la participación activa de los espectadores. Debemos tomar conciencia y sencillamente multiplicarla. Debemos cambiar los conceptos de producción, ya no será una idea creada desde un equipo de realizadores, ni siquiera desde la cabeza del director/a. Es necesario empezar a hablar de coproducción entre los realizadores y la propia gente en conflicto, generar un vínculo que permita la confianza y el trabajo compartido, posibilitar la toma de conciencia de lo que significa un medio audiovisual puesto al servicio de los que hoy están excluidos, desamparados, o nuevos desaparecidos de la inserción laboral. Realizar la construcción del guion a partir de sus necesidades concretas, hacer del documental una herramienta para la transformación, una suerte de devolución: cultura y arte restituyendo la dignidad perdida.

 

Debemos asumir que no somos los iluminados que venimos a echar un poco de luz, sino que somos parte de una aldea global. Somos también obreros y obreras del arte, oprimidos y explotados por un sistema capitalista, no estamos a salvo ni somos los salvadores, simplemente aportamos lo que aprendimos a hacer, desde el arte y la cultura.

 

Como mujeres del espacio audiovisual tenemos un compromiso impostergable con las temáticas de género; tenemos que aportar a la construcción de una mirada, un recorte, un encuadre, una decisión política y estética del tema y de su puesta en escena, que no es ingenua ni casual, sino todo lo contrario, ya sea para cosificar a la mujer o para dignificarla y visibilizarla como sujeto de derecho, y a todas las disidencias. Ambas imágenes no son ingenuas, sino que responden a dos pensamientos diferentes que conviven en el seno de una sociedad  marcada por el patriarcado. Es tiempo de provocar el debate, la duda o la crítica con aquello que vemos o no queremos ver. Producir desde la autogestión y el compromiso, denunciando, de-velando.  El arte en todas sus formas es una herramienta de transformación social, la realidad no es un show que da rating para adormecer la conciencia; la libertad de pensamiento ofende a los poderosos, y es tiempo de decidir de qué lado queremos estar.  

 

Las “Travas”, travestis adorables que conocí a lo largo de estas dos últimas películas, siempre recuerdan una frase muy potente: “Hoy caminamos por la calle porque antes otras tuvieron que correr”. Yo pertenezco al colectivo LGBTQ+ y siento que el cine estuvo históricamente contado por varones blancos y heterosexuales. Ya es hora de que esas historias sean narradas por nosotras mismas.

 

Afiche de Amor Trava.JPG

Biografía
Lucrecia Mastrangelo 

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Lucrecia Mastrangelo, realizadora audiovisual docente y Lic. en Comunicación Audiovisual fue declarada Artista Distinguida de la ciudad. 

Nació en Rosario en los años 60 y comenzó con su vocación de maestra jardinera. En los años 80 trabaja cerca de una villa; entra en contacto con una realidad que, en sus palabras, define como  realidad que “la gente no quiere ver”, realidad que “se niega”. Esa definición marca la elección o el encuentro con los temas de sus documentales: las mujeres y la marginalidad. Egresó de la Escuela Provincial de Cine y T.V de Rosario,  en la que fue docente durante más de 20 años.

 

Su trabajo de tesis para egresar con el título de Realizadora Audiovisual fue un documental sobre la pobreza, De carne y sueño (1997). Para entonces conoce  a Nora Rachid, mujer de un barrio periférico de Rosario con quien realiza Refugios (1997), documental sobre violencia familiar. En 2007 produce Espejos, también con Nora Rachid, un micro documental ganador del Concurso “Las Caras de la exclusión” EEUU. A partir de 2009 comenzará el camino de largometrajes documentales que continúa hasta la actualidad. Dirigió las películas documentales Sexo Dignidad y Muerte (2010), Nosotros detrás del muro (2013), El Laberinto de las Lunas (2019). Es miembro de varios Jurados de Festivales de Cine y Comités de Evaluación del INCAA. 

 

Blog: www.lucreciamastrangelo.com.ar      

 

Amor Trava

Largometraje documental 69 min. (2025) sobre la comunidad Travesti/trans

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=3K6J1_gddZs

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